Salir de la cuenta de lo posible, escaparle a la tiranía del formato y a la de querer escaparle a todo, la sensación compacta de una soledad irreductible y necesaria, espejo de peluquería que muestra la nuca en frente, cabotaje y sabotaje en el mismo bote, salvar lo poco que quedó del aquelarre aquel que se enredó a los pies de la escoba, recoveco de colores brillantes sin llegar al flúo, más bien polvo de oro y plata que faltó en más de un bolsillo a pesar de las mil y una presunciones favorables dictaminadas por delantales quirúrgicos, trances para mirar con los ojos abiertos de la mañana, escafandra de pelos disfrazará al mono de hombre.